El repudio a la etiqueta feminista

Pensé que era apropiado escribir una nota sobre la etiqueta feminista, no tanto explicando qué es sino el extraño repudio y rechazo que salta en la mayoría de personas cuando escucha la palabra feminista. Me parece interesante observar que las personas utilizamos distintas etiquetas: vegano, yogui,  espiritual, religioso, de derecha o izquierda,  (son las que se me vienen por ahora a la cabeza) y aunque sean temas que pueden generar fricciones he encontrado que la etiqueta feminista genera más reacciones y opiniones (sobre todo negativas).

Primero considero que no podemos rehuir de las etiquetas de lo contrario cómo nombramos las cosas o movimientos. Es necesario nombrar, porque a raíz de ello se puede por ejemplo, estudiar, analizar o cuestionar lo que estamos etiquetando, por ejemplo el feminismo como movimiento social o teoría; y a su vez el patriarcado como sistema de dominación. El problema de las etiquetas, a mi parecer, es que esta relacionado con los estereotipos y prejuicios que la sociedad crea en torno a las mismas. El estereotipo vendría siendo la idea que se genera sobre el feminismo (el feminismo es equivalente al machismo, las feministas odian a los hombres, las feministas son unas mal cogidas, las feministas tiene pelos en las axilas). El prejuicio es cuando las personas adoptan esas ideas y las replican esas ideas en sus comentarios sobre el feminismo o las feministas.

Los prejuicios son creados por la cultura y el efecto que tienen es marcar diferencias entre colectivos o personas. El prejuicio son opiniones sin sustento sobre algo o alguien, que resulta del miedo o desconfianza frente a ideas diferentes de las propias. Dicho esto podemos observar que la palabra feminismo o feminista no es el problema sino todas opiniones sin sustento (prejuicio), que la cultura ha creado alrededor de dicha temática. Digo sin sustento porque los comentarios negativos que recibido sobre el feminismo o por mi trabajo dentro de dicho movimiento generalmente viene de personas que se que no se han tomando la molestia de leer un libro al respecto. Su conocimiento viene de las opiniones o información de medios no confiables.

En lo personal opino que el hecho que la palabra feminismo genere tanta polémica es un reflejo, a pesar de que aparentemente las mujeres somos “libres” en el siglo XXI, de que la sociedad sigue siendo machista. Así de simple, a la sociedad le desagrada las acciones activistas de las mujeres y las tacha de: demasiado radical, intensas, impositivas, locas, estas etiquetas prejuiciosas se asientan en el machismo incrustado dentro de cada persona. Desviando a su vez el trasfondo del por qué las mujeres han luchado por más de 200 años para que efectivamente seamos libres no en palabras sino en hechos y acciones

 

 

 

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