Esclavas del deseo sexual (Invitada Daniela Archila)

La criminalización de las mujeres dentro de la prostitución, es uno de lo temas más antiguos y de los que todos estamos conscientes, sin embargo, nadie se altera al darse cuenta que es un tema específico de la trata de personas. En muchos países se ha llegado a acuerdos legales en cuanto a la abolición y en muchos otros lastimosamente esta ha sido legalizada.  Debemos de tener en cuenta que la prostitución es una explotación de las mujeres por y para beneficio del hombre en donde sus cuerpos se ponen a la disposición de los placeres de los hombres. En el libro Neoliberalismo sexual, el mito de la libre elección, Ana de Miguel resalta que, obviamente, es parte de la naturaleza de los hombres exigir a las mujeres que cumplan todos sus deseos sexuales.

El ejercicio de la prostitución no siempre es voluntario, si  la persona no es obligada directamente a realizarla, el sistema indirectamente lo hace ante  sus condiciones de vida. La pobreza, la falta de educación y oportunidades, promueven que se busquen alternativas “normales”  para obtener medios para vivir. La prostitución es un problema sistemático y social que en muchos casos da respuesta a una cultura machista. Esta, obliga a las mujeres a desvalorizarse , y perder su autoestima. Es un reflejo de la falta de promoción de valores de libertad y justicia de las personas en la convivencia social.  

Normalizar el “consentimiento”  sexual a cambio de dinero desnaturalizando la sexualidad del ser humano, es un acto anti-social, desigual y cruel. El sexo forma parte de las relaciones humanas que practican las personas, es necesario que sea libre y bajo el deseo de intimidad mutua. Si se legisla la prostitución, aumentarán las probabilidades de violencia hacia las mujeres, no disminuirán. Los comentarios que aseguran que la legislación de esta, ayudará a disminuir la trata e incrementar la economía del país son falacia.

En materia de prostitución hay muchos temas claves que hemos dejado pasar desapercibidos. ¿Por qué no nos resulta alarmante que la explotación sexual la sufran mayoritariamente mujeres? ¿Por qué la explotación de las mujeres es visto como algo normal? ¿Por qué genera tanto morbo (ver o participar) una persona que está siendo sometida a cambio de dinero ante ti y en favor de tu propia satisfacción sexual? ¿por qué se considera que la abolición es un acto egoísta ante las mujeres que lo practican voluntariamente?

¿Por qué permitimos que se le llame trabajo a complacer al hombre sin limitación de pedir y hacer con una lo que quieran sexualmente. Los gobiernos se atreven a llamarles “trabajadoras sexuales” pero ¿qué tipo de trabajo puede ser esto? es únicamente una opresión sistemática. La sociedad no lo necesita, no genera ningún beneficio o desarrollo al país ni al mundo y aún si así fuere las mujeres no son objetos de venta y compra.

El sistema capitalista en conjunto con el placer masculino son tortura. El dejarnos llegar a una posición así y que les parezca tan falta de importancia la situación para tomar una decisión. Hemos tenido un avance visible durante este tiempo en el tema de la igualdad, pero existen ciertos temas como la prostitución en donde todas las iniciativas parecen no estar interesadas en la erradicación de esta gran problemática de género.

En esta sociedad, en este mundo tan empobrecido nos hemos encargado de hacer de algunos habitantes una mercancía, sin limitaciones ni protestas. Nos hemos sentado durante todos estos años a callar la visibilidad de la injusticia y la tortura que se vive a con nuestras compañeras, con las mujeres del mundo muchas veces desposeídas, excluidas o segregadas y no hemos hecho lo necesario, absolutamente nada. Pero en realidad la solución no está en aferrarnos a las mafias que se encargan de traficar a mujeres, jóvenes y niñas con fines de explotación sexual,

No se puede reducir esta problemática al consentimiento dadas las faltantes de salud, las diferencias étnicas, económicas y de género. Se habla de algo serio, no se trata de cuerpos como objetos de comercialización. Sabemos, sin necesidad de una gran cátedra, que el cuerpo es esencial en el ser humano ¿qué mundo queremos crear? ¿por qué cada día que pasa somos menos humanos con los que nos rodean?

No nos engañemos, esto no es libertad sexual es violencia de género.

@danniarchila

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